Somos un grupo de hombres/mujeres vivos, conscientes. Conociendo el fraude del sistema en el que vivimos (paradigma social, político, económico, religioso y científico), declaramos que este sistema no nos representa: No hemos dado nuestra aprobación ni-consentimiento explícito de sometimiento a sus normas ilegítimas.
Dado que el sistema entiende que la no oposición implica aceptación, hemos notificado a EL ESTADO ESPAÑOL nuestro propio proceso individual de autodeterminación, y lo hemos hecho público. Con este proceso se hace nulo cualquier contrato implícito (por consentimiento tácito) o CESTUE QUE VIE que dicho Estado o cualquier otra institución corporativa dependiente de él, con ánimo de lucro (pues comercian con nosotros), impone al hombre/mujer vivo.
En esta web damos fe pública de nuestras notificaciones y exponemos nuestra nueva condición de acreedores en el juego de comercio que el sistema tiene establecido. Somos hombres/mujeres vivos autodeterminados y no consentimos aceptar la condición de esclavos, ni la restricción de nuestra libertad, la cual adquirimos por derecho de alumbramiento.
Todos los contratos se hacen (mínimo) entre dos partes, que acuerdan y cumplen en honor las condiciones del mismo. Nuestra participación en el sistema establecido, hasta ahora, ha sido perpetuada e impuesta. Por herencia y condicionantes culturales y sociales, se ha abusado de todo individuo. La ignorancia e inconsciencia nos ha llevado a ser manipulados, vulnerados y sometidos a aceptar tácitamente la multitud de normas, decretos y leyes que constituyen el mundo jurídico (ley positiva). Han creado una figura legal de ficción, con la que se nos ha identificado, consiguiendo así que nos posicionemos en la parte deudora del contrato social como mercancía (hombre de paja), y no como hombres/mujeres vivos y libres.
Nosotros decidimos qué contratos y condiciones aceptamos para nuestra vida, y hacemos nulos todos aquellos en los que se nos haya involucrado sin el pertinente consentimiento informado. Todos ellos fueron sellados por intereses de terceros, y por eso consideramos que fue un abuso contra nuestra libertad y la de nuestro linaje, debido al desconocimiento del funcionamiento del sistema en el que vivimos. Según la ley natural, la más elevada de la creación: “No hagas a otros lo que no quieras que te hagan a tí”, por lo tanto, bajo esta ley, todo hombre/mujer vivo está en honor, y no cabe en su vida, ni el abuso, ni la manipulación ni la vulneración de este derecho natural. Ahora, en este presente, sentimos recuperar nuestro poder y expresar conscientemente nuestra nueva condición.

